lunes, 2 de diciembre de 2013

Víctimas de masacre exhumadas en antigua base militar regresan a Pambach

Pambach, San Cristóbal Verapaz, Alta Verapaz, Guatemala.
22 de noviembre, 2013.


El viernes 22 de noviembre, 2013, miembros de la Fundación de Antropología Forense de Guatemala (FAFG) entregaron a familiares los restos identificados de seis hombres maya poqomchi’ en el caserío Pambach, aproximadamente a unos 38 kilómetros de Cobán. Las seis víctimas fueron detenidas junto con otros 54 comunitarios por el ejército durante una incursión militar al caserío el 3 de junio de 1982. Ocurrido durante el gobierno de facto de Efraín Ríos Montt, solo uno de los 60 detenidos sobrevivió una subsecuente masacre.


Los restos de las seis víctimas fueron exhumadas de la fosa número 17 dentro de las instalaciones del Comando Regional de Entrenamiento de Operaciones de Mantenimiento de Paz (CREOMPAZ), anteriormente la Zona Militar 21 en Cobán. En esta imagen, los antropólogos forenses de la FAFG Gerson Martínez (izquierda), Ramiro Martínez (centro) y Selket Callejas, exhuman la Fosa número 17 el 29 de mayo, 2012.


Los restos de 64 víctimas fueron recuperadas de la fosa número 17, donde la mayoría presentaba evidencias de violencia como ojos vendados, al igual que manos y pies atados.


Las identificaciones fueron realizadas a través de análisis genético de muestras referenciales de ADN analizadas en el laboratorio de la FAFG – único en la región. El laboratorio de ADN, en operación desde finales del 2010, ha servido para identificar 22 víctimas exhumadas en CREOMPAZ y varias más en el cementerio de La Verbena. “Fue concebido tomando como modelos al laboratorio del International Commission on Missing Persons (ICMP) en Bosnia y la tecnología desarrollada para la identificación de victimas del atentado al Centro Mundial del Comercio en New York.”


Según el Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH), el 3 de junio, 1982, “los soldados reunieron a la población [de Pambach] y capturaron a 60 jóvenes, diciéndoles a los habitantes del lugar que los muchachos irían a prestar el servicio militar. Sin embargo, al tercer día, cerca de Tactic, las víctimas fueron ejecutadas con machetes… Únicamente sobrevivió Francisco Caal Jalal, quien herido logró escapar.” (2)

Esta masacre ocurrió durante el gobierno de facto del general Efraín Ríos Montt. El 10 de mayo, 2013, Ríos Montt fue condenado a 80 años de cárcel por genocidio y crímenes de lesa humanidad contra el pueblo maya Ixil. Diez días después, la Corte de Constitucionalidad anuló la condena. El caso sigue sin resolución final.


22 de Noviembre, 2013: Caserío Pambach

Vecinos de Pambach se reúnen en una iglesia local para recibir los restos de Baldomero Chiquin (desaparecido a la edad de 16 años, junto a su hermano Pedro Chiquin de 21 años), Alberto Batz (desaparecido a la edad de 30), Alberto Caal (desaparecido a los 26 años), Esteban Tul Tul (desaparecido a los 47 años), Fernando Cal Jalal (desaparecido a la edad de 41 años) y Santiago Jalal Ja (tenía 30 años al momento de su desaparición).


Una mujer dispersa incienso mientras los ataúdes y las cajas con los restos de las víctimas son ingresadas a la iglesia.




Un pastor rocía los ataúdes con agua bendecida.




Matilde Dometila Ja Chiquin acaricia un ataúd antes de recibir los restos de su hijo Santiago Jalai Ja.


Pastores locales lideran una sesión de oración en el idioma maya poqomchi’.


Olivia Chiquin Ja, 28, hermana de Baldomero Chiquin Ja, sostiene un letrero que lee: "Querido hijo, te recibimos con todo nuestro amor, ya que con tu valiosa vida y partida hacia el cielo entregaste tu vida para que exista paz en nuestro país."


Las cajas con los restos de las víctimas descansan sobre los ataúdes antes de ser entregadas a las familias.


Isabela Ja (frente) y su esposo Celso Chiquin, sonríen después de recibir los restos de su hijo Baldomero Chiquin Ja.


Un familiar de Baldomero Chiquin Ja sostiene un letrero que lee: “Bienvenido hijo. Nuestros brazos siempre estuvieron abiertos a la ilusión de tu llegada. Hoy es una realidad.”


Hombres cargan un ataúd rumbo a una casa donde se velarán los restos antes de ser enterrados.




Celso Chiquin, 76, busca apoyo logístico para llevar los restos de su hijo Baldomero a casa.


Una mujer arregla floreros cerca del ataúd donde se velará Baldomero Chiquin Ja.


Después de haber colocado los restos en el ataúd, el antropólogo forense Freddy Muñoz le demuestra a Celso Chiquin una moneda encontrada dentro de la ropa de su hijo Baldomero.


Vecinos y familiares se reúnen en la casa de la familia Chiquin Ja.


Vecinos y familiares rezan sobre los restos de Santiago Jalai Ja en la casa de sus familiares.




Matilde Dometila Ja Chiquin (centro) y Margarita Sep (derecha), sostienen una foto de Santiago Jalai Ja junto al ataúd con sus restos. Matilde Dometila es la madre de Santiago y Margarita estaba casada con él cuando fue desaparecido.


Lápidas sobre los ataúdes de Alberto Caal y Esteban Tul Tul mientras vecinos y familiares los velan.



Fotorreportaje sobre la exhumación en CREOMPAZ aquí.

Fotorreportajes sobre el juicio por genocidio contra Ríos Montt y Sánchez Rodríguez aquí.


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1. FAFG. “Laboratorio de Genética Forense”. (http://www.fafg.org/paginas/adn.htm)
2. Informe de la Comisión para el Esclarecimiento Histórico (CEH). Guatemala, Memoria del Silencio. Tomo VIII. Casos Presentados, Anexo II. P. 59.

1 comentario:

Nicte Kono dijo...

Yo era niña cuando sucedió esto, y vivía en la capital, así que desconocía mucho de lo que sucedía en aquel momento... viendo estas fotografías se me parte el corazón en pensar en todas esas madres, esposas, hijos que perdieron a alguien en esa matanza (y tantas otras). Dios disponga sobre los miserables que fueron capaces de semejante barbaridad. Es preferible morir que cumplir una orden tan cruel.
No hay palabras...